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Acciones y Capital Social: Una Herramienta Útil para el Negocio

Actualizado: 20 de ago de 2020

Por: Fernando Quezada Treviño [1]


La importancia del capital social para una empresa

A pesar de que el capital social es uno de los principales activos de una empresa, la mayoría de las startups (que se concentran en un principio exclusivamente en su operación) dejan la administración del capital social desatendida.

Las empresas tienen básicamente dos formas de financiar su negocio: a través de la emisión y suscripción de sus acciones o partes sociales para levantar capital, o bien a través de deuda. En las primeras etapas de una empresa es difícil encontrar financiamiento a través de deuda en condiciones atractivas, por lo que el financiamiento a través del capital social es típicamente la mejor manera de obtener los recursos necesarios para potenciar su crecimiento y desarrollo en etapas tempranas.

Financiar a una empresa levantando capital tiene claras ventajas sobre un préstamo tradicional: no hay costos de financiamiento (i.e. intereses y comisiones), por lo que existen más recursos disponibles para el desarrollo del negocio, y la empresa no adquiere obligaciones de pago de deuda. Sin embargo, resulta importante considerar que la suscripción de capital social como método de financiamiento implica compartir todas las utilidades futuras del negocio con el nuevo inversionista y podría significar otorgarle poder de decisión en la empresa.


Finalmente, el capital es de vital importancia: no sólo permite a la empresa financiar el desarrollo del negocio, sino que sirve como garantía para los acreedores y genera confianza a los terceros con los que contrata la empresa. Frecuentemente, la capacidad de una empresa para aprovechar eficientemente su capital social puede representar la diferencia entre su crecimiento, estancamiento o quiebra.


La importancia del capital social para los fundadores


Para los socios fundadores, el capital social representa la propiedad de la empresa y la injerencia en la toma de decisiones de la empresa.


Los socios fundadores normalmente tienen el 100% del capital social (pues inicialmente usan sus propios recursos para financiar la empresa).


Naturalmente, lo más sencillo sería asignar a cada co-fundador un porcentaje del capital conforme a su aportación en efectivo. Sin embargo, es normal que en una startup los fundadores aporten diferentes cosas, de diferente valor (en dinero, tiempo, experiencia, dedicación, etc.) y en distintos momentos.


En este sentido, acordar el porcentaje de la empresa debe tener cada co-fundador es de los temas más importantes desde la constitución de una nueva empresa. Dejarlo para el futuro puede significar problemas mayores; entre más exitoso sea el negocio, más riesgo existirá de dañar las relaciones entre los fundadores si este tema no fue abordado desde un inicio.


En una etapa posterior, los socios fundadores deben levantar capital adicional y repartir el capital social a otras personas para hacer crecer el negocio. De esta forma, el capital social se convierte en la herramienta idónea para obtener recursos adicionales de terceros inversionistas, una vez agotados los recursos iniciales de los fundadores.


La importancia del capital social para los inversionistas


Para los inversionistas, suscribir acciones del capital social de una empresa significa la posibilidad de volverse co-propietarios del negocio, asumiendo los riesgos y beneficios económicos del mismo junto con el resto de los socios, y obteniendo derechos de voto en la empresa.


Existen diferentes tipos de inversionistas: familia y amigos, inversionistas ángeles, fondos de capital de riesgo, etc., y el capital social le permite a todos ellos adquirir una participación en la empresa a cambio de una aportación de valor al patrimonio de la misma.


La importancia del capital social para los empleados


Hay muchos beneficios que una startup puede ofrecer para sus empleados, pero normalmente ofrecer salarios muy competitivos (frente a otras empresas consolidadas) no es uno de esos beneficios. Por esta razón, siguiendo la tendencia de Estados Unidos, el capital social se ha convertido en una herramienta para atraer y retener talento.


Cada día es más común que las startups ofrezcan a sus empleados una participación en la compañía. Atraer trabajadores valiosos dispuestos a tomar el riesgo de trabajar en una empresa de reciente creación frecuentemente requiere una compensación adicional. Por esto, ofrecer capital para los primeros empleados de una startup puede representar una remuneración atractiva para atraer talento, alinear los intereses de los empleados con los de los fundadores (ya que se convierten también en socios) y retener a los empleados (ya que normalmente la participación otorgada está sujeta a devengarse en un periodo de varios años).


Por su importancia para la empresa, los fundadores, los inversionistas y los empleados, el capital social es una herramienta poderosa que debe ser atendida con el debido cuidado. No hay razón para que se convierta en una carga para tu empresa, en tBooks te ayudamos a administrarlo para que tú puedas concentrarte en hacer crecer tu negocio.

[1] Fernando es abogado en México y Nueva York. Tiene una licenciatura en derecho y una maestría en derecho corporativo por la Universidad Anáhuac, así como una maestría en gobierno corporativo por Stanford University. Actualmente es abogado asociado en Nader, Hayaux & Goebel. Ver más en www.linkedin.com/in/fernando-quezada-t.