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Previniendo Problemas y Protegiendo el Capital de tu Startup

Actualizado: abr 23

Por Esteban Sánchez Borboa[1]

Así que constituiste tu Startup.

¡Felicidades por esta nueva etapa en tu vida! Te deseo éxito en este emocionante camino lleno de retos. Habrá días que podrás sentir que el día no tiene suficientes horas y que la cantidad de pendientes sólo crece, pero no olvides respirar y disfrutar del viaje. Sí, hay que planear, crecer, administrar, obtener financiamiento y escalar. Puede ser abrumante. Precisamente por eso me gustaría ayudarte. Específicamente con la parte legal de tu empresa (que como abogado soy el primero en admitir que quizá no es la más divertida, pero es indispensable).

¿Recuerdas el día que fuiste a firmar a la notaría para constituir tu empresa? Probablemente saliste de las oficinas con dos documentos bajo el brazo:

1. Tu Acta Constitutiva, y

2. Una carta diciendo que la sociedad está en proceso de inscripción ante el Registro Público de Comercio.

Estos documentos son la prueba legal de que tu empresa existe, que es una entidad jurídica distinta a ti, con personalidad y patrimonio propio; sin embargo, no son los documentos idóneos para acreditar que tú eres dueño de ella. Para esto la Ley prevé específicamente dos tipos de documentos:

Títulos de Acciones

Conforme a la Ley General de Sociedades Mercantiles, las acciones de una empresa deben estar representadas por títulos que sirven para acreditar y transmitir la calidad de accionista ante terceros.

Libro de Registro de Acciones

Quizá más importante aún, el Libro de Registro de Acciones es el documento que acredita la calidad de accionista frente a la misma sociedad y frente a los demás accionistas de la empresa. Si no estás registrado en este libro, la empresa y los demás demás no te reconocerán como dueño en determinada proporción de la misma.

Mientras no cuentes con estos documentos no tendrás plena certeza jurídica de tu participación accionaria. Ahora, podrás pensar que esto no es necesario. Muchas empresas de reciente creación no cuentan con estos documentos y postergan su elaboración por diversas razones: para ahorrar tiempo y costos, por ignorancia de lo que dice la Ley, o simplemente por tener otras prioridades en la interminable lista de pendientes.

Esta irregularidad puede no convertirse en problema hasta que quieras levantar una ronda de capital o vender acciones a un tercero. Lo primero que te pedirá cualquier inversionista serio para verificar que efectivamente eres dueño de tu empresa serán tus Títulos y Libro de Registro de Acciones. Asimismo, ten por seguro que te pedirá un título de acciones emitido a su favor y un asiento de libro reconociéndolo como accionista como condición para invertir en tu empresa.

Si no tienes estos documentos actualizados cuando llegue ese momento fundamental para el crecimiento de tu empresa, corres el riesgo de estar en una mala posición de negociación con el inversionista, o peor, que se caiga esa oportunidad de levantar valioso capital.

Pero no te preocupes, con tBooks en 30 minutos puedes tener tus Títulos de Acciones y Libro de Registro de Acciones en forma electrónica y almacenados en blockchain para que nunca tengas que preocuparte de olvidar o perder estos documentos vitales para tu empresa. Lo mejor del caso es que esto lo puedes hacer de manera gratuita. Lo único que necesitas es tu acta constitutiva y tu boleta de inscripción en el Registro Público de Comercio.

¿Te abruma la idea de echarte un clavado a los documentos legales? Contáctanos y te guiamos cada paso del camino.

¿Como buen millenial, no tienes ganas de hablar con nadie para realizar este proceso? Mándanos los documentos y nosotros llenamos la información por ti, para que estés listo para hacer tu primera emisión de acciones cuando tengas humor y tiempo.

Protege el capital de tu Startup desde el comienzo con tBooks.

[1] Esteban Sánchez Borboa es licenciado en derecho y licenciado en contaduría pública, ambas con mención honorífica, por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Actualmente se desempeña como director de finanzas en tBooks y como asociado senior en el despacho Rodríguez Dávalos Abogados.